Última modificación: 2020-09-15
Resumen
Cada día la sociedad demanda con más fuerza la formación de profesionales capaces no sólo de resolver con eficiencia los problemas de la práctica profesional sino también y fundamentalmente de lograr un desempeño profesional ético y responsable. Cada uno de los ciudadanos de la sociedad debe recibir la formación necesaria para poder contribuir desde sus posibilidades al desarrollo de la misma y desde las influencias que ejerce la educación al desarrollo de su personalidad. Es importante considerar que la educación representa un proceso social complejo, de carácter histórico concreto y clasista, a través del cual tiene lugar la transmisión y apropiación dela herencia cultural atesorada por el ser humano, es por eso que se requiere de formar profesionales capaces y preparados para asumir el reto que hoy la sociedad demanda. Dentro del trabajo general del centro educacional, las acciones de orientación son aquellas que permiten ejercer una influencia desarrolladora o reparadora sobre las áreas esenciales que definen el crecimiento del estudiante en una edad y momento. Con este fin se maniobra la actividad y la comunicación del estudiantes, para facilitar que asuma nuevos roles y vínculos que lo ubiquen en una situación desarrolladora. Estas acciones deben tener un carácter intencional y planificado. En el ámbito universitario la orientación en el proceso de enseñanza aprendizaje constituye un imperativo para la garantía y el aseguramiento de la calidad en la preparación de los estudiantes, como resultado de las crecientes exigencias sociales para que las universidades eleven cada día su pertinencia social.