Última modificación: 2018-11-12
Resumen
Los métodos que se presentan han sido desarrollados para remediar los efectos de la erosión y regenerar el suelo y como consecuencia, su capacidad para retener agua, desarrollar vegetación y fijar carbono. Estas técnicas han sido implementadas en áreas degradadas debido al impacto del sobre pastoreo, minería, caminos y excavaciones. Uno de los factores más importantes del suelo es su capacidad para retener agua. En regiones con precipitación escaza o irregular, como es el caso del suroeste de los EE.UU. la necesidad para retener la mayor cantidad de lluvia toma un roll preponderante. Para poder sustentar una cobertura vegetal adecuada, los suelos deben de mantener su capacidad para retener agua. Estas técnicas, además de ayudar a retener los suelos, ayudan a incrementar la cantidad de agua infiltrada debido a la reducción del flujo de agua a lo largo de los sistemas hidráulicos. El agua almacenada en el suelo es menos vulnerable a la evaporación y continúa fluyendo aguas abajo alimentado humedales, manantiales y áreas rivereñas. Este incremento en humedad también beneficia microorganismos, como es el caso del Mycelium que ayuda a movilizar agua a las raíces. El incremento en la vegetación en las áreas restauradas produce una disminución en el movimiento del aire, incrementa la sombra, reduce la evaporación, almacena carbono, reduce el movimiento del agua, y retiene suelo y materia orgánica. Esta cambio en estructura y función, tiene como consecuencia la creación de habitad para especies de animales vertebrados e invertebrados. Los resultados que se han observado después de varios años son el incremento en la profundidad de suelos, cobertura vegetal y agua. Al grado de crear áreas de humedal y restaurar la función de los sistemas hidráulicos